Hace un año y parece ayer. Parece mentira como puede una persona dejar de acompañarte, y te acostumbras a su ausencia. Muchas cosas a tu alrededor llevan su impronta, recuerdan sus gestos, se acomoda su presencia. Y ya no está, pero siempre te acompaña. Estoy seguro de que la vieja zorra anda cerca, acechando y cualquier día puede presentarse de nuevo. Pienso en estar preparado para ese día, si es que eso es posible, pero al menos intentaré ser fuerte, y seguir mirandola de frente.
Gara, te echo de menos. Espero que te lo estés pasando en grande.
Un abrazo desde este trocito de tierra. Sigue disfrutando el viaje.
Te quiere, Oskar.
Esa Vieja Zorra.
Gara, te echo de menos. Espero que te lo estés pasando en grande.
Un abrazo desde este trocito de tierra. Sigue disfrutando el viaje.
Te quiere, Oskar.
Esa Vieja Zorra.
Te conozco desde siempre. Como todos. Y aunque no te temo, te respeto; porque eres poderosa, y porque eres despiadada.
He leido sobre ti; eres anciana, caprichosa, voluble e impredecible. Misteriosa a veces, destructiva, generosa otras. Te retiras y no vuelves, o siempre vuelves, a veces sola, a veces con otra compañia, y esa última de todos conocida aunque queramos creernos que nunca llega y que no existe.
He luchado contigo, a veces, leves lances infantiles, batallas menores que solo podía ganar porque tú querías, y que yo en mi arrogancia ignorante de niño, te enfrentaba con serenidad al amparo de esa falsa calma que me proporcionaba el abrigo de mis padres, siempre a mi lado, presentes y serenos , enfrentado tus desdenes y mitigando tu hedor..... velando porque el niño no rindiese a tu presencia.. Siempre ellos....
sin descanso.
Vieja Zorra. Te combato día a día, a mi manera. Ese es mi trabajo, entre otros matices, pero en el fondo voy por tí, te entorpezco, te retraso, te molesto..... y de vez en cuando, te gano aunque solo sea unos dias, unos meses, quizá con mucha suerte unos años. Siempre te miro de frente, y no te temo;
eso creo.
Te miro de frente, si , pero siempre con distancia, a lo lejos. Lo nuestro es buena lid, pero nada personal. O eso pienso yo, retroalimentación, Vieja Zorra. Pero ayer, 19 de febrero de 2010, tú vás, y te presentas en mi casa. Así sin más. Suave, suave.
- Toc! Toc!, hola, soy yo. No, no te preocupes, no vengo por tí, pero voy a instalarme una temporada con vosotros. Espero que no te moleste Oskar, solo voy de paso.....
- Si Vieja Zorra, pero creo que esta vez, vienes con tu amiga, y quieres llevarte a alguien... verdad?
- puede ser, y puede no ser....
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Sí, acabo de subirme a la noria. Bueno, eso fué ayer. Hoy es la montaña rusa.
¿y ahora que?
Preguntas.
Todos tienen preguntas. Muchas preguntas. Pero yo no te conozco tanto y no tengo tantas respuestas. Tampoco tengo las respuestas que todos quieren oir ni oigo en mi interior las respuestas que yo quiero oir. Respuestas, respuestas, respuestas, y a mi solo se me ocurren preguntas: ¿que haces aquí? ¿quién te dijo que vinieras? ¿por que yo? ¿porque ahora? .....y de repente me doy cuenta de que ya he oido antes estas preguntas, aunque me ha costado entender que eran otros quienes se las hacian, y yo, a lo lejos, las escuchaba pero no las oia.
Escuchame Vieja Zorra, porque yo lo tengo muy claro. Puedes llamarte esta vez como quieras, y yo ya he oido este nombre antes, pero no conseguirás lo que buscas. Te conozco y te respeto, pero no te temo, ni ahora ni nunca. Puedes quitarlo de nuestro lado, pero no lo llevarás más lejos, porque va a estar conmigo y con nosotros siempre. Cuanto màs lejos lo lleves, más cerca estará. Cuanto más le hagas sufrir más lo querré, y cuanto más dificil nos los pongas, más voy a querer a mi gente, más voy a cuidar a mi gente y más voy a sufrir por mi gente,.
Y precisamente tu fuerza es tu debilidad, porque no consigues destruir sino todo lo contrario, construir. A fuego me grabas esta vez, en la piel, como recordatorio lo que ya intuimos : aprovechar cada minuto, vivir cada día, ser generosos, querernos , darlo todo, y cogerlo todo a manos llenas.
Me queda tanto todavía, que mientras estás, y cuando ya te hayas ido, voy a estar repartiendo sin parar.
Cuanto más grande eres, mayor es la determinación dentro de mi, y más fuerte me haces.
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Hoy, mientras escribo, no sé cuando publicaré esto. Aunque deseo con toda mi alma que siempre se quedé en el borrador del blog, al menos muchos años, sé porque mi cabeza y mi corazón me lo dicen, que publicaré más pronto que tarde.
Ese día, seré más fuerte.
Y aunque las lagrimas me borren la vista, volveré a mirarte a la cara, Vieja Zorra. Entre otras cosas, porque se lo debo a él.
Va por tí, Gara.
Y que la den por culo a la Vieja Zorra.
Un saludo, y buen viaje.
Autor: Oskar Fernandez. 20 de Febrero de 2010
Pd: y aunque tu hubieses decidido no venir nunca, Vieja Zorra, " yo no voy a vivir toda la vida!!!"


